sábado, 16 de junio de 2018

Chief en una Isla con otros perros

Uno de los personajes de "Isla de Perros"

La última película de Wes Anderson es acerca de la desaparición de todos los perros de la ciudad de Megasaki City porque, gracias a que padecen de la gripe canina, su alcalde -contando con el apoyo de los habitantes de la ciudad, ahora fervientes adoradores de los gatos-, ha decidido exiliarlos a una isla de basura. Es hasta allí que llega Atari Kobayashi, un adolescente de 12 años, huérfano y que convive con el alcalde, en busca de Spots, su perro. Anderson crea todo un territorio de perros, en donde el único extranjero es Atari: todos los animales hablan el mismo idioma y se entienden entre ellos -incluso un búho es capaz de resonar todo el tiempo con los perros-; es el lenguaje del adolescente el que ninguno de ellos puede comprender. Esto no impide que un grupo de perros decida cuidar de él en la isla y asumir desde el principio, que lo acompañará en la búsqueda de Spots -después de todo, ellos han tenido en su vida amos humanos, lo que hace que puedan entender ciertas claves de su comportamiento para con ellos-, lo rodearán y lo harán parte de toda la aventura. Y es precisamente, en compañía de un grupo de adolescentes, que una camada de perros logrará de nuevo ocupar su lugar entre los humanos, en la ciudad que siempre fue su casa hasta la expulsión. Ya sabemos de lo que los adolescentes son capaces de lograr, cuando se agrupan por algo que importa. Y bueno, Anderson, que ya nos había regalado a Mr Fox, hace un retrato entrañable de esta amistad entre las mascotas y las personas. 

Pero no fue esto lo que más me gustó de Isla de Perros. Lo mejor de toda la película fue Chief: un perro recorrido, callejero, acostumbrado a vivir sin amos -porque no recuerda haberlos tenido-, y que no se quiere doblegar a las solicitudes y adiestramientos planteados por Atari. Él muerde, y no sabe por qué: lo advierte desde el inicio. Pero además está sucio, tiene cierta mirada desquiciada y aunque se puede mantener en la periferia del grupo cuando todos parecen muy felices de encontrar de nuevo a un "amo"; cuida a sus amigos, los vigila, los sigue. Pero desde cierta distancia. Y también tiene cierto recelo con Atari: busca abandonarlo, no se doblega a sus órdenes, incluso pareciera poder leer las intenciones de este y de qué forma hacerle creer que seguirá sus instrucciones. Incluso, cuando Wers Anderson lo traiciona en la película -porque pienso que es el Director quien no le es leal a Chief en la cinta-, y decide bañarlo, volverlo blanco, ponerle el micrófono de Spots y asumir que ahora será él quien cuide de Atari, hay cierta dignidad de este perro que se mantiene hasta el final: a él se le consulta si quiere el nuevo cargo, anda por ahí explorando territorios posibles y nos recuerda de nuevo, lo que sabemos de él desde el inicio: él muerde, no saber por qué, pero tiene que ver con quién es. Imposible amaestrarlo del todo. Qué resistencia la de Chief. 

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