domingo, 18 de marzo de 2018


El lugar necesario, el personaje fundamental 

Michael Stuhlbarg en "Call me by your name" 

Tres de las películas que más me gustaron en lo que va corrido de este año, contaron con la participación fundamental del actor Michael Stuhlbarg dentro de su reparto. En ninguna de las tres ocasiones Stuhlbarg tenía el rol del protagonista, pero en todos los casos, su personaje era central en el desarrollo de la trama. En The Post era Abe Rosenthal, el Editor ejecutivo del New York Times que  ocupa el lugar del rival de la editora y el director del periódico que decide publicar los papeles clasificados del Pentágono. En esta película su rol corresponde al del editor firme, que va a la corte acompañado de sus rivales para defender la libertad de expresión y el lugar de la prensa como crítica, y como fuerza capaz de develar los secretos de la política y la posición ante la guerra que deciden las naciones. Se trata de un personaje presente, certero en las palabras que escoge, eficaz en la demostración de sus puntos de vista. Ahí está, cerca a la nominada al Óscar, Meryl Streep. 

Michael Stuhlbarg también está presente en el reparto de La forma del Agua, película galardonada como la mejor en la última entrega de los premios Óscar. En esta, su personaje es el Dr. Robert Hoffstetler, un científico que en realidad es un espía soviético que ayudará a Elisa y a Zelda en sus planes de huída de la planta nuclear con el anfibio humanoide que ha sido torturado y que será asesinado por sus custodios. En esta película, es el científico que debe preparar una fórmula que se disuelve en el agua y que permitirá que una vez el anfibio se encuentre en libertad -en la tina del baño de Elisa-, pueda sobrevivir en ambientes que le permitan continuar con vida, mientras busca el camino para sumergirse en el agua. No es el científico que pensamos que colaborará con los planes de escape; pero se opone a los mandatos de sus superiores y cuida, como los espectadores lo deseamos, de aquella forma que vino del agua. 

Y de forma magistral, Stuhlbarg es Samuel Perlman en Call me by your name, profesor de arqueología y padre de Elio, el adolescente de diecisiete años que se enamorará de Oliver, estudiante de posgrado del padre quien pasará las vacaciones en el norte de Italia como invitado de la familia del profesor. Esta película, ambientada en los paisajes rurales italianos y en pleno verano, nos sitúa en el ambiente en que irá surgiendo la historia de amor entre Elio y Oliver. Samuel cuidará de los dos y casi al final de la película, mantendrá una conversación definitiva con su hijo acerca de las elecciones vitales, de la posibilidad de guardar en la memoria las historias  de amor como fuerza y potencia para los caminos por descubrir, acerca del cuerpo y sus vicisitudes, acerca de los fragmentos del otro que ya nunca olvidaremos. Un padre que no es como los demás: eso le dice a su hijo en privado, una noche y con una copa en la mano. Y la relación de los dos permitirá la entrada de lo íntimo. La película ganó el Óscar a mejor guión adaptado, y de nuevo, Stuhlbarg estuvo muy presente. 

Creo que se trata de un actor fundamental, el que está en el lugar apropiado para que el efecto sorprendente, abrupto, emocional que las películas nos ofrecen, tenga lugar. Se trata del actor que en ninguna de las tres películas estuvo nominado o galardonado, pero considero que su elección fue definitiva para que los tres largometrajes nos entregaran algo de lo mejor de sí. 


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